sábado, 27 de noviembre de 2010

¿Dónde está? 33ª prueba




Ñoras, ñores, como dijo el humorista, ya tenemos ganadora de la prueba 32: Rocío Rodríguez nos aclaró que las fotos heladas corresponden al Parque Nacional Los Glaciares, en la Patagonia argentina, sin ir más lejos (mucho más lejos, por ese camino, no se puede ir sin salir del hemisferio). Y al Perito Moreno, admirado protagonista de una visita sin duda recomendable. Nos cuenta Rocío que, cuando empiece a trabajar, su primer sueldo lo reservará para visitar Argentina. Le alabo el gusto: desde las tierras norteñas, en la frontera con Bolivia, algunas de cuyas imágenes comentamos aquí mismo, pasando por la gran Buenos Aires y bajando hasta casi, casi, la Tierra de Fuego, el recorrido por aquel país me dejó con ganas, muchas, de volver. Por lo pronto me conformo con este retorno virtual; no dan para más ni el tiempo ni la nómina.

¿Qué os puedo decir del Perito y sus parientes? Supongo que ya sabéis que el curioso nombre se debe a Francisco Pascasio Moreno, naturalista, político y expedicionario que recorrió la zona austral del país. Todos los guías advierten al turista de la honda emoción que les aguarda cuando, al tomar una de las curvas en el camino desde El Calafate -población "inventada" en 1927 por el gobierno argentino para consolidar la población de la zona, en principio turística- se topan con tan maravillosa estampa. Algo así como el síndrome de Stendhal, provocado en este caso por la increíble belleza natural del hielo, por cuya gama de azules hay que dejarse hechizar. Si se visita durante el invierno austral (julio y agosto) el silencio puede llegar a ser tal que nos permita escuchar los pequeños desprendimientos que constantemente van modificando la estructura del glaciar. Uno lo mira y se vuelve nada, o muy poquita cosa. Pero no es suficiente: hay que tomar un barco para conocer a los parientes: el glaciar Upsala (llamado así en honor a la universidad sueca de otra heladísima villa), el Spegazzini, el Onelli... Sobre nosotros un cóndor pasa, como en la danza final (cashua) de una zarzuela peruana que adaptó y popularizó Paul Simon. Hay versiones muy variadas, desde la original en quechua hasta las de Gigliola Cinquetti o Plácido Domingo. Por cierto, ¿cuándo visitamos Perú?

Letra en quechua (basada en una canción tradicional de amor originaria de Jauja, esa ciudad donde algunos creen vivir)

Yaw kuntur llaqtay urqupi tiyaq maymantam qawamuwachkanki, kuntur, kuntur apallaway llaqtanchikman, wasinchikman chay chiri urqupi, kutiytam munani, kuntur, kuntur. Qusqu llaqtapim plazachallanpim suyaykamullaway, Machu Piqchupi Wayna Piqchupi purikunanchikpaq.

Versión en español

Oh majestuoso Cóndor de los Andes, llévame, a mi hogar, en los Andes, Oh Cóndor. Quiero volver a mi tierra querida y vivir con mis hermanos Incas, que es lo que más añoro oh Cóndor. En el Cusco, en la plaza principal, espérame para que a Machu Picchu y Huayna Picchu vayamos a pasear.

Letra de Armando Robles, a partir de la canción de Simon y Garfunkel

Prefiero ser un cóndor que un gorrión
y volar sin soñar y sin canción.
Prefiero ser un árbol que una flor
y crecer sin temer y sin dolor.
Buscar sin encontrar jamás
sin descansar, sin fe ni paz.
Partir y nunca regresar y así vivir
y así pasar. Y así pasar.
Prefiero ser el beso que el amor
y olvidar sin llorar y sin rencor.
Prefiero ser la lluvia sobre el mar
y morir sin sufrir y sin cesar.
Buscar sin regresar jamás
sin encontrar ni fe ni paz.
Partir y nunca descansar y así vivir
y así pasar. Y así pasar ...


Me cuesta salir del parque de hielo, pero el concurso sigue por otras tierras. Os propongo que averigüéis dónde están tomadas las tres fotos de hoy. Ya me contaréis.




viernes, 12 de noviembre de 2010

¿Dónde está? 32ª prueba




No le costó demasiado a un nuevo visitante, Cide Hamete, situar las fotos anteriores muy cerca, en Madrid, villa y corte. Efectivamente, se trata de dos esculturas situadas en el exterior del Museo Reina Sofía, como él nos dice:

"...una reproducción de "El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella", de Alberto Sánchez, y "Brushstroke" o "Brochazo", de Roy Lichtenstein."

Las otras dos fotos están tomadas en calles cercanas a la Plaza de Santa Ana. Madrid estaba preciosa cuando la visité hace solo unos cuantos días: aún deben de quedar obras (esas que han sido objeto de chistes y chascarrillos durante años), pero lo cierto es que no me topé demasiadas, lo que se agradece enormemente. Dispuse de poco tiempo y éste no fue muy benigno con nosotros, pero mereció la pena. Dos horitas y poco más de tren para reconocer una ciudad a la que casi siempre termino viendo como al pariente lejano que se visita por compromiso cuando padece algún mal o se nos casa: de prisa, sin gana y por pura necesidad. Esta vez, por fin, me acerqué a ella como al amigo entrañable que, pese a no frecuentarlo, se deja halagar y nos ofrece sus mejores viandas: Una de museos (magnífica la exposición de Renoir en el Prado, breve pero realmente hermosa; interesante, aunque congestionada, la de Caixa Forum sobre Dalí, Lorca y sus amigos en la Residencia de Estudiantes; maravillosa la de Sorolla en su casa-museo, poco conocida pero ineludible, y dónde mejor que en la casa de uno); una de tapas (las bravas en el "callejón" de Valle-Inclán; los bocatas de calamares en la Plaza Mayor; las exquisiteces en el Mercado de San Miguel, que nos recuerda al Mercado Central de Budapest; unos vinitos en el barrio de las Letras o junto al Arco de Cuchilleros; una comida colombiana como es debido, con su ajiaco bogotano, su bandeja paisa compartida, sus patacones, su refajo y sus tinticos, en un lugar privilegiado que nos enfrentaba al Palacio Real y a la Almudena, a cuya falda se terminará convirtiendo el Manzanares, otrora denostado, en río de alcurnia, poblado por pescadores domingueros y paseantes con aire parisino; los cafés en los alrededores de la calle Arenal); una de teatro, en La Latina; una de música, en un restaurante cuyos camareros, estudiantes de canto, deleitan al comensal con deliciosas arias, fragmentos de zarzuela y canciones populares y, para ir abreviando, una de respirar, sin más, el aroma del Madrid castizo y moderno, tradicional, sí, pero con la cara lavada y recién peiná. Total, que después de este repaso al más puro estilo Pepe Reina, tengo que volver más a menudo, promesa que siempre me hago y, como siempre, me llevará dos o tres años cumplir.

Cambiemos de aires. Y no es una metáfora. Hasta aquí llega el frío de las nuevas fotos; para que nadie se me congele, las vamos moviendo un poquito esta vez.

sábado, 6 de noviembre de 2010

¿Dónde está? 31ª prueba





Buenas, buenas. He tardado un poquito más de lo previsto en dar la solución, y no por demora de los concursantes, que la encontraron con una celeridad a prueba de pueblos escondidos, sino porque otras obligaciones se cruzan en el camino. Milagros nos había propuesto tres fotos de Tobarra. Que sea ella misma quien os cuente de qué se trataba:

Bueno, como bien dice Rocío, la segunda foto es la Torre de la Villa o Torre del Reloj. El reloj funciona, da los cuartos, y lo curioso es que las casas del pueblo rodean el monte donde está este reloj. La primera foto y la tercera están muy próximas, ambas en el cerro de la Encarnación. La primera es el Santuario del Cristo de la Antigua y Virgen de la Encarnación. La iglesia por dentro dicen que está muy bien, pero no pude entrar porque estaban de vacaciones. Desde allí, en Semana Santa, bajan el "Paso Gordo" (Caída de Jesús) que se llama, que pesa más de 2000 kilos. La tercera foto son los "Ojos del Diablo", llamados así por su forma, y son los restos de una fortaleza musulmana. Y si queréis venir a la Semana Santa, podéis venir el Viernes Santo, con la bendición del Jesús Nazareno desde el calvario, que mueve la mano; y el Domingo de Resurreción, con el encuentro de la Dolorosa de Salzillo y el Resucitado en el calvario y la suelta de palomas. Podéis ver el museo del tambor, el monumento al tambor y ,si queréis participar en las 104 horas de tambor, también. Espero que os haya gustado mi pueblo.

Pues ya veis: propuso Milagros y acertó Rocío. Tengo poco tiempo, pero me alcanza para subir unas foticos.

martes, 26 de octubre de 2010

¿Dónde está? 30ª prueba















¡Llegamos a las treinta entradas! Y eso que empecé esta sección a modo de prueba, sólo para ver si era capaz de subir una foto yo solita en menos de un año...
Ahora andamos por Zamora, como muy bien y muy rápidamente averiguó Antonio Rodríguez Cano, concursante no por nuevo menos hábil en esto de viajar sin billete. Nos decía Antonio que las fotos anteriores están tomadas en Toro (Portada de la Majestad) y Zamora (Iglesia de Santa María la Nueva). Y no sólo lo supo, sino que lo supo mejor que yo misma, con mi golpe de intrépida reportera. Porque la Colegiata de Toro, donde está este Pórtico de la Majestad, que conserva una maravillosa policromía, guarda cierto parecido con la Iglesia de Santa María, así que no tenía yo muy claro cuál de las dos era la que fotografié tiempo atrás. Aprovecho, como siempre, para animaros a visitar Zamora. No sólo es ciudad de innumerables iglesias (no recuerdo haber visto tantas por milímetro cuadrado) sino que podéis hallar hermosas muestras del Modernismo en sus calles del centro. Y, si os pilla al paso, compráis garbanzos en Fuentesaúco.
¿Qué tenemos para hoy? Una de pueblos, otra vez. A ver si sabéis a cuál corresponden estas imágenes que nos ha cedido una alumna.
Hasta pronto, seguro. Conociéndoos...

jueves, 14 de octubre de 2010

¿Dónde está? 29ª prueba



Antes de emprender viaje de nuevo veamos la solución a la propuesta anterior: las imágenes correspondían a una bonita y oleaginosa localidad andaluza, Baeza, famosa por su maravilloso aceite, sus edificios platerescos, sus alfombras del Corpus, su academia de la Guardia Civil y, por supuesto, su antigua Universidad, convertida a finales del XIX en Instituto de Bachillerato donde llegó a impartir don Antonio Machado clases de gramática francesa. Ahí están, en el aula del poeta-profesor, tres números que demuestran que romanos y cartagineses a veces comparten mesa: la Benemérita nos acompañaba mientras recordábamos la cantinela: "Mil veces ciento, cien mil / mil veces mil, un millón". La otra foto está tomada en la Plaza del Pópulo, con la Fuente de los leones.



Enhorabuena `para Rocío Rodríguez, que lo supo casi enseguida. A veces pienso que me está observando mientras hurgo entre mis queridas fotos buscando alguna que me sorprenda tanto como si no hubiera estado allí. Es el sino de todo internauta, sentirse atrapado bajo una claraboya por donde cualquiera puede ver qué hacemos.

¿Qué tenemos para esta semana? Pero, ¿qué digo?, ¿esta semana? No, estas pocas horas que me dejaréis disfrutar de la incógnita. Dos fotos. Sin pistas.

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Dónde está? 28ª prueba





Vamos a iniciar esta segunda etapa de nuestro pequeño concurso con imágenes de una ciudad de algo menos de 20.000 habitantes que merece una visita pausada. La bautizaron los árabes y vivieron en ella ilustres escritores, por lo que el olor inconfundible de un producto típico de la zona se mezcla, al doblar cada esquina, con el aroma de unos versos de sobra conocidos.
Se trata de averiguar de qué localidad se trata y quién se sentó en esa mesa.

viernes, 24 de septiembre de 2010

¿Dónde está? El retorno

Todo lo bello es perecedero, ahí radica su atractivo. Se acabó el verano y ya estamos otra vez juntos, como si no hubiera habido paréntesis, de modo que ganas nos dan de empezar como Fray Luis cuando, tras un lustro en la cárcel, pronunció aquella famosa frase ante sus alumnos de la Universidad de Salamanca: "Como decíamos ayer...". Bien es cierto que el poeta pretendía olvidar ese desagradable episodio de su vida o hacer ver que no habían logrado doblegar su espíritu, a la sazón rebelde, mientras nosotros, muy al contrario, lo que quisiéramos es seguir meciéndonos en brazos de la indolencia estival. No obstante, ya puestos a volver, ¿vamos a abandonar nuestros viajes virtuales? Espero que no; es más, me gustaría que, en la medida en que tengamos un ratito para ir subiendo imágenes, hubiera más gente haciendo una paradita en este humilde balcón para echar un vistazo al horizonte. Se nos despiertan las ganas de conocer otros barrios e incluso contamos alguna batallita sobre el lugar en cuestión. Por mi parte, confieso que yo sería incapaz de encontrar las soluciones con la pericia y la celeridad de que pueden presumir algunos de nuestros visitantes.

Es preciso iniciar esta segunda etapa recordando que una de nuestras habituales, Rocío Rodríguez, acertó sin despeinarse que las últimas fotos, allá por el mes de junio, correspondían a una localidad portuguesa llamada Óbidos. Un hermoso lugar que no siempre se recomienda en las guías. Pensé, cuando me dejé caer por allí, que quizá me encontraría en un espacio sólo ocupado por el sol y el silencio, pero no: era verano y en verano ya no queda hueco ni en la Antártida. Turistas mil poblaban cada esquina, cada taberna donde, como en la de la foto, sirven un delicioso licor de ginga que todo el mundo termina probando aunque no sean horas. Rocío, además, os propone en su comentario un enlace para conocer la localidad sin tener que subir a un antiguo tren que tarda horas en recorrer el camino desde Lisboa hasta allá.

Feliz retorno, pues. En breve tendréis fotos para indagar.

Y ya que estamos en casa de los vecinos lusos, aquí os dejo un fado que a mí me gusta: "Canción del mar". Si habéis visto una peli que se titula "Las dos caras de la verdad", con Richard Gere y Edward Norton, sabréis que aparece en una de las primeras escenas.